El SEPBLAC ha publicado una guía para aplicar las medidas simplificadas de diligencia debida con la finalidad de homogeneizar su aplicación y facilitar la transición al marco europeo de aplicación directa a partir de julio 2027. La guía está estructurada ofreciendo el contexto y normativa actual, los objetivos, la aplicación práctica de la diligencia debida simplificada en España y, por último, el futuro marco europeo.
Con relación a la aplicación práctica, la guía subraya que todo parte del enfoque basado en el riesgo (EBR), rechazando automatismos o categorías cerradas. Solo se puede aplicar medidas de diligencia debida simplificadas cuando el riesgo está justificado como bajo, a través de un análisis concreto, individualizado y documentado. Por lo tanto, el empleo de estas medidas no supone una exención, sino una aplicación de menor intensidad en la identificación, seguimiento y verificación de identidad. Asimismo, se insta a evitar el de-risking injustificado, exigiendo que cualquier decisión de no contratar o desvincular esté debidamente motivada.
Futuro Marco Europeo
En cuanto al futuro marco europeo, se refuerza esta misma línea: más peso del enfoque basado en el riesgo y del criterio de cada entidad, con menos categorías predefinidas. En este sentido, se ofrecerá una mayor flexibilidad en la aplicación de las medidas, pero también exigirá una mayor responsabilidad en cómo se evalúa, justifica y documenta el riesgo, en un contexto más armonizado a nivel de la UE.
En definitiva, la guía busca reforzar un modelo más coherente y proporcional, centrado en el análisis real del riesgo y en la transparencia y trazabilidad en la toma de decisiones en materia de PBC/FT.
Avanzamos hacia un Modelo de Responsabilidad Proactiva
Como reflexión, parece que la regulación sigue avanzando hacia un modelo de responsabilidad proactiva y carga de responsabilidades, donde las entidades deben ser capaces de demostrar que entienden el riesgo que asumen y por qué actúan de una determinada manera.






